El grupo Tánica, de propiedad de la familia Schiess, decidió activar dos proyectos habitacionales en el país: uno en la comuna de Vitacura y el otro en Frutillar, los que suman inversiones por US$ 37 millones.

No obstante, el conglomerado reconoció que está siendo extremadamente prudente con sus nuevos desarrollos inmobiliarios, dadas las dificultades que ha experimentado el negocio del ladrillo y el cemento, con una seguidilla de quiebras de constructoras. Todo, producto de la caída en la venta de viviendas (dado las fuertes alzas de los créditos hipotecarios), a lo que se sumó el alza de costos de los materiales (de hasta 30% en doce meses) y mano de obra, entre varios otros factores.

Pese al difícil escenario, el conglomerado reactivó el desarrollo de su iniciativa llamada Barrio Lo Recabarren, en la zona de Santa María Manquehue, comuna de Vitacura.

Tras varias partidas en falso, el grupo comenzó la construcción de 21 viviendas tipo townhouses (casas pareadas con patio propio), correspondientes a la primera etapa habitacional de su plan maestro que considera el desarrollo de un terreno de 20 hectáreas.

La iniciativa habitacional se ubica junto al actual edificio corporativo del grupo liderado por Christoph Schiess, en Av. Santa María 5.888. A un costado de éste, el conglomerado levantó otro inmueble de oficinas.

La entrega de las viviendas -cuyo diseño estuvo a cargo de la oficina de arquitectos Izquierdo Lehmann- está planificada para el segundo semestre del próximo año. Los valores parten en las 28.960 UF, equivalente a poco más de US$ 1 millón.

El proyecto completo –que se levantará en un plazo estimado de unos 15 años- consideró en sus inicios el desarrollo de un total de 1.175 viviendas entre departamentos y casas, además de tres edificios de oficinas adicionales. Todo, con un costo superior a los US$ 500 millones.

No obstante, el holding está realizando modificaciones a su plan maestro dadas las actuales condiciones de mercado. Por esto, sobre las futuras etapas, la empresa aún no tiene nada definido. Además, se estima que la inversión asociada subió de manera significativa, dados los incrementos de los precios de los materiales de construcción y de la mano de obra.

“Sobre nuevos desarrollos en el sector, no tenemos nada concreto que anunciar, ya que ha sido un año muy desafiante para inmobiliarias y constructoras, donde se ha visto una fuerte alza en los costos de construcción, mayores dificultades en el financiamiento tanto para desarrolladores como para compradores, lo que ha afectado la demanda y nos hace ser más prudentes con nuevas inversiones”, dijo Trinidad Silva, gerente Comercial de Tánica Inmobiliaria.

Sin embargo, precisó que durante 2023 está programado iniciar la ejecución de un parque privado de 7.500 metros cuadrados que colinda con las viviendas en construcción, que será desarrollado por el arquitecto y paisajista Juan Grimm.

De manera paralela -y aprovechando las tendencias de trabajo flexible y los cambios en el mercado de oficinas- el conglomerado creó My Office, un cowork 100% desarrollado y administrado por el grupo en el Edificio Tánica A. Cuenta con espacios privados y puestos de trabajo libres.

El arriendo de oficinas flexibles es la misma tendencia que introdujo la empresa Cencosud en el rascacielos de su complejo Costanera Center de la comuna de Providencia.

 

Los negocios familiares

La familia Schiess compró el terreno en Santa María de Manquehue en 1970. Pero pasaron 36 años para que, en 2006, comenzara a gestarse el denominado Barrio Lo Recabarren. Así, mientras se desarrollaban las primeras licitaciones para el masterplan del proyecto, se realizó la construcción del primer edificio de oficinas en 2010. Casi una década después se levantó el segundo inmueble que reúne oficinas y locales en comercialización.

Los negocios del conglomerado –fundado en 1954 por el empresario alemán Guillermo Schiess- se dividen en tres áreas. La más relevante es, precisamente, la inmobiliaria. También participan en la industria de la hotelería y turismo (con presencia en Osorno, Rapa Nui, Atacama y Uruguay), y en el negocio productivo (con un agua mineral y agrícola Puyehue, además de Muelles de Penco). En tanto, la firma dejó de invertir en energías renovables.

Junto a esto, la familia lideró el desarrollo del Teatro del Lago en Frutillar.

Precisamente en esta zona de la Región de los Lagos, la firma Tánica Inmobiliaria alista el desarrollo de un proyecto residencial que consta de 17 sitios y 25 casas. La iniciativa se ubica específicamente en la intersección de las calles Richter con Av. Alemania.

La firma proyecta iniciar la construcción de esta obra a principios del 2023 y la entrega de las casas está prevista para el segundo semestre de 2025.

El proyecto consta de dos modelos de casas, que parten en las 12.490 UF (más de $ 430 millones), y los sitios se venden desde las 4.190 UF (unos $ 145 millones).

 

Fuente: https://www.df.cl/empresas/construccion/grupo-schiess-activa-proyectos-inmobiliarios-en-vitacura-y-frutillar-con