Hace exactamente una semana, la Inmobiliaria L&L -ligada al grupo P&G Larraín– desechó un millonario proyecto inmobiliario en Vitacura, específicamente en Av. Santa Teresa de Los Andes. La obra, denominada Conjunto Armónico Portezuelo, consideraba 15 edificios de hasta 15 niveles para 547 departamentos y 938 unidades de apart hotel. La inversión alcanzaba los US$ 250 millones.

La edificación -que se ubicaba al oriente de la intersección de Avenida Santa María con la calle El Crepúsculo, en la comuna de Vitacura, específicamente en Av. Santa Teresa de Los Andes Nº 9.763- enfrentó la oposición de un grupo de vecinos de la zona y, tras cinco años de tramitación, la empresa decidió retirar el proyecto del Sistema de Evaluación la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).

No obstante, en julio pasado, la Dirección de Obras Municipales de la comuna de Vitacura aprobó dos anteproyectos a la mencionada Inmobiliaria L&L, representada por Gerardo Larraín Sartorius. Ambas iniciativas se ubican en la misma zona donde se proyectaba la construcción del ya desechado Conjunto Armónico Portezuelo, que se levantaría en un terreno de 10,7 hectáreas.

Este gran predio se compone de cinco lotes. En uno de los que da hacia la calzada norte de la Costanera Norte (de entre 7 mil y 8 mil metros cuadrados de superficie) ya se aprobó la construcción de canchas de pádel, las que están casi listas.

En otro de los lotes, de 48.816 m2, se aprobó un primer anteproyecto que considera 11 edificios de departamentos de hasta cuatro pisos para 208 viviendas, con una superficie construida de casi 37 mil m2.

El segundo anteproyecto aprobado (residencial-vivienda colectiva) es en un predio de 36.683 m2, el que contempla inmuebles de hasta cinco niveles con 120 departamentos y una edificación total de casi 22 mil m2.

Permiso de edificación

Ambas aprobaciones solo visan las condiciones urbanísticas aplicables al predio, y no autorizan ningún trabajo ni ejecución de obra en espacio público ni privado. Para esto, la empresa deberá solicitar un permiso de edificación, se precisó en los documentos emitidos por la DOM de Vitacura.

De esta manera, el desechado proyecto Conjunto Armónico Portezuelo se podría transformar en al menos dos iniciativas inmobiliarias que se gestionarían por separado, lo que no obligaría a sus titulares a pasar por el Sistema de Evaluación Ambiental.

Según la normativa, deberán someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental los proyectos inmobiliarios cuyo destino sea habitacional y/o de equipamiento, que se emplacen en una superficie igual o superior a siete hectáreas o consulten la construcción de 300 o más viviendas o edificios de uso público con una capacidad para 5 mil o más personas o con 1.000 o más estacionamientos.

De hecho, la Inmobiliaria L&L dijo en su Declaración de Impacto Ambiental de su descartado proyecto Portezuelo que “como consecuencia de que la obra comprende más de 300 viviendas, se emplaza en una superficie mayor a 7 hectáreas y se ubica dentro de la zona saturada definida para la Región Metropolitana (…) se somete el presente proyecto a evaluación ambiental”.

Consultado por Diario Financiero, Gerardo Larraín, sostuvo que “aún no tenemos definiciones” respecto a los anteproyectos aprobados.

En caso que la inmobiliaria decida vender alguno de los lotes, y teniendo claras las condiciones urbanísticas aplicables al predio (con los anteproyectos aprobados), éste podría ser enajenado a un mejor precio.

 

Fuente:https://www.df.cl/empresas/construccion/p-g-logra-aprobacion-de-dos-anteproyectos-inmobiliarios-en-sector-de